Qué es el punto brioche y cómo tejerlo desde cero
El punto brioche parece de tejedoras expertas, pero con esta guía paso a paso vas a aprender la versión de un solo color: la puerta de entrada perfecta a esta técnica esponjosa y elástica.
Por Cecilia · 13 de junio de 2026 · 6 min
Si alguna vez viste esas bufandas con textura de nervaduras gorditas, súper elásticas y esponjosas, y pensaste "esto no lo puedo hacer yo", te tengo una buena noticia: el punto brioche es mucho más accesible de lo que parece. Es una de esas técnicas que impresionan a simple vista pero que, tejidas paso a paso y con calma, cualquier persona con nociones básicas de dos agujas puede dominar. En esta guía vamos a arrancar por el lugar correcto: el brioche de un solo color, la puerta de entrada ideal antes de meterte con los brioches bicolores que ves en Pinterest.
Qué es el punto brioche
El punto brioche es una técnica de tejido en dos agujas que combina puntos derechos, hebras (yarn over) y puntos deslizados sin tejer. El resultado es una tela gruesa, muy elástica en sentido vertical y horizontal, reversible (se ve pareja de los dos lados) y con un relieve de "costillas" bien marcado. Se usa muchísimo en bufandas, cuellos, gorros y sacos abrigados, porque además de lindo, es un tejido que aísla muy bien del frío gracias a su volumen.
La clave para entender el punto brioche es que cada punto "visible" en la tela en realidad está formado por dos pasadas de aguja: una hebra que se hizo en la vuelta anterior y se dejó sin tejer, y el punto que finalmente la "atrapa" tejiéndola junto con ella. Por eso al principio cuesta un poco visualizar qué está pasando en la aguja, pero en cuanto tejés dos o tres vueltas, el ojo se acostumbra y se vuelve casi automático.
Brioche de un color vs. brioche de dos colores
Existen versiones bicolores del punto brioche, donde vas alternando dos ovillos para lograr un efecto de dos capas de color independientes. Son hermosas, pero también más difíciles de seguir al principio porque hay que manejar dos hilos y prestar atención a cuál toca en cada vuelta. Por eso, para aprender la mecánica sin frustrarte, siempre recomiendo arrancar con un solo color: así te concentrás únicamente en el movimiento de la aguja, sin distracciones.
Materiales que necesitás para empezar
- Lana: elegí un hilado de grosor medio (por ejemplo, un DK o worsted) en un color liso, para que se note bien la textura mientras aprendés. Evitá los degradé o jaspeados al principio, porque tapan el relieve del punto.
- Agujas rectas o circulares: el número recomendado según el grosor de tu lana (mirá la etiqueta del ovillo). El punto brioche "come" más lana que el jersey común, así que calculá un poco más de la que usarías normalmente.
- Marcadores de punto: muy útiles para no perderte, sobre todo en las primeras vueltas.
- Una muestra chica: antes de tirarte a un proyecto grande, montá unos 20 puntos y probá la técnica en un rectángulo de práctica.
Cómo tejer el punto brioche paso a paso
Vamos a la parte práctica. Te dejo la versión clásica de punto brioche a un color, tejida en plano (yendo y viniendo, no en redondo).
1. Montá los puntos
Montá una cantidad de puntos que sea múltiplo de 2, más 1 punto extra para el borde (por ejemplo, 21 o 25 puntos). Ese punto de más te va a servir para que la vuelta cierre prolijamente en cada borde.
2. Vuelta preparatoria
Tejé 1 punto revés. Después repetí hasta el final: hacé una hebra (pasá el hilo por encima de la aguja derecha antes de tomar el próximo punto) y deslizá el siguiente punto sin tejerlo, con el hilo por delante de la labor. Seguí alternando hebra + punto deslizado hasta terminar la vuelta.
3. Vuelta brioche derecho
Tejé el primer punto en derecho (es tu borde). Después, repetí: tomá el punto deslizado de la vuelta anterior junto con la hebra que lo acompaña, como si fueran un solo punto, y tejelos juntos en derecho (esto se conoce como "brk"). Inmediatamente después, hacé una hebra nueva y deslizá sin tejer el próximo punto, con el hilo adelante. Repetí esta secuencia hasta el final de la vuelta y cerrá con 1 punto derecho.
4. Vuelta brioche revés
Es igual a la anterior, pero del lado revés: tejé juntos, en punto revés, el punto deslizado con su hebra correspondiente (metiendo la aguja por la hebra de atrás, "brp"), luego hebra nueva y deslizá el siguiente punto con el hilo adelante. Cerrá con 1 punto revés.
5. Repetí
A partir de acá, repetís siempre la vuelta 3 y la vuelta 4, alternándolas, hasta llegar al largo que quieras. Vas a notar que la tela empieza a "inflarse" y a formar esas costillas tan características del punto brioche apenas lleves cuatro o cinco vueltas hechas.
Errores comunes al tejer punto brioche (y cómo evitarlos)
- Contar mal los puntos: es normal perder la cuenta las primeras veces, porque la hebra "cuenta" como un punto en la aguja hasta que se teje junto con el deslizado. Usá marcadores cada 10 puntos para ubicarte más rápido.
- Tejer la hebra por error: si tejés la hebra sola en vez de juntarla con el punto deslizado, el conteo se te va a desarmar enseguida. Siempre identificá primero el par "hebra + deslizado" antes de tejer.
- Tensión desigual: el punto brioche pide una tensión relajada. Si tejés muy firme, cuesta mucho más meter la aguja para tomar los dos puntos juntos.
- Olvidar mover el hilo adelante: antes de deslizar un punto, el hilo tiene que estar por delante de la labor. Si te olvidás, el punto deslizado queda mal orientado y se nota en la tela.
Consejos para perfeccionar tu punto brioche
Practicá primero en un hilado liso y de grosor medio: te va a resultar mucho más fácil distinguir la hebra del punto tejido. Tejé despacio las primeras vueltas y and mirá bien la aguja antes de cada movimiento, en vez de guiarte solo por la costumbre. Con el punto brioche, el ritmo se gana con la repetición: después de la primera muestra, la técnica empieza a fluir sola.
Otro consejo: rematá siempre con cuidado, porque el punto brioche desarma fácil si no cerrás bien los puntos al final. Buscá un remate elástico específico para brioche (hay varios tutoriales que lo explican en detalle) para que el borde final tenga la misma elasticidad que el resto de la tela.
Animate a tejer tu primer proyecto en brioche
El punto brioche tiene fama de ser "para expertas", pero como viste, la lógica detrás es simple: hebra, punto deslizado, y después tejerlos juntos. Con una muestra de práctica y un poco de paciencia, en una tarde ya vas a tener la técnica incorporada. Una vez que le agarres la mano al brioche de un color, vas a estar en condiciones de animarte a las versiones bicolores, que son un capítulo aparte pero mucho más simple de entender cuando ya conocés la base. Elegí una lana linda, poné play a tu serie favorita, y dejá que las agujas hagan el resto.
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Preguntas frecuentes
¿El punto brioche es difícil de aprender?
No tanto como parece. La versión de un solo color es la más simple para empezar, porque solo tenés que entender el patrón hebra + punto deslizado + tejer juntos. Con una muestra de práctica de 20 puntos, en una tarde ya lo vas a tener incorporado.
¿Qué lana conviene usar para tejer punto brioche por primera vez?
Un hilado liso, de grosor medio (DK o worsted) y en un color sólido. Así vas a poder ver claramente la textura y distinguir sin confusiones la hebra del punto tejido, algo clave mientras estás aprendiendo.
¿El punto brioche gasta más lana que otros puntos?
Sí, bastante más que el jersey o el punto arroz, porque es una tela gruesa y con volumen. Calculá al menos un 30% más de lana de la que usarías para el mismo proyecto en punto liso.
¿Se puede tejer punto brioche en redondo?
Sí, y de hecho es más simple que en plano, porque siempre estás del lado derecho de la labor y evitás alternar entre vuelta derecho y vuelta revés. Pero para aprender la mecánica desde cero conviene empezar en plano, con agujas rectas.