Combinaciones de Derecho y Revés: Puntos con Textura que Tenés que Probar
Descubrí cinco combinaciones de derecho y revés que van mucho más allá del jersey, el arroz y el elástico, y aprendé a leer la lógica detrás de cada punto con textura para empezar a crear los tuyos.
Por Cecilia · 12 de junio de 2026 · 7 min
Si ya sabés tejer jersey, punto arroz y elástico, seguramente notaste que con esos tres puntos alcanzás para el 80% de tus proyectos, pero se te queda corta la caja de herramientas cuando querés algo con más carácter. La buena noticia es que no hace falta aprender calados ni trenzas para lograr puntos con textura tejido realmente vistosos: alcanza con combinar derecho y revés de otra manera. Cambiando el orden, el ritmo y el desplazamiento de esos dos puntos básicos, podés lograr efectos de panal, de tablero, de espiga diagonal o de gofre, todo tejiendo en dos agujas y sin agregar una sola aguja auxiliar.
En esta nota te dejo cinco combinaciones de derecho y revés que valen la pena probar en tu próxima muestra, con la lógica de cada una explicada para que después puedas inventar las tuyas.
Por qué combinar derecho y revés genera textura
El derecho (D) queda liso y el revés (R) forma una pequeña "papa" o relieve. Cuando tejés filas enteras de derecho o de revés (como en el jersey), la tela queda pareja. Pero si intercalás ambos puntos dentro de la misma fila —y además cambiás esa combinación fila tras fila— esos relieves empiezan a dialogar entre sí: se agrupan, se desplazan, forman diagonales o bloques. Ahí es donde nacen los puntos con textura tejido que van mucho más allá del arroz clásico (que es apenas la combinación más simple de todas).
La clave para entender cualquier punto de textura es mirarlo como una receta con dos variables: cuántos derechos y reveses ponés seguidos, y cómo corrés esa secuencia en la fila siguiente. El resto es cuestión de tejer con atención y contar bien.
Antes de arrancar: conceptos base para tejer puntos con textura
- Múltiplo de puntos: cada punto de textura pide un número de puntos que sea múltiplo de una cifra (por ejemplo, múltiplo de 4). Montá algunos puntos extra para el borde y hacé siempre una muestra antes de arrancar la prenda.
- Contá en voz alta las primeras vueltas: estos puntos se arman con secuencias cortas que se repiten; si te perdés una vez, se corre todo el dibujo.
- Usá un marcador de fila: muchas de estas combinaciones tienen repeticiones de 4 u 8 vueltas. Un anotador o una app de conteo te va a salvar más de un dolor de cabeza.
- Bloqueá la muestra: la textura real de estos puntos —sobre todo el gofre y el panal— se aprecia mejor después de lavar y bloquear la tela, porque se asienta el relieve.
Cinco combinaciones de derecho y revés para lograr puntos con textura distintos
1. Punto Piqué
Montá un múltiplo de 4 puntos. Este punto arma pequeños "granitos" desplazados que dan una superficie firme, ideal para carteras o almohadones.
- Vuelta 1 (derecho de la labor): *3 derechos, 1 revés*, repetí hasta el final.
- Vuelta 2 (revés de la labor): todo revés.
- Vuelta 3: *1 derecho, 3 revés*, repetí hasta el final.
- Vuelta 4: todo revés.
Repetí estas 4 vueltas. El truco está en que el punto revés "salta" de posición cada dos vueltas, generando esa textura de tejido a cuadritos pequeños.
2. Punto Bloques o Ajedrez (Basketweave)
Montá un múltiplo de 8 puntos. Es de los favoritos para bufandas porque queda reversible: se ve prolijo de los dos lados.
- Vueltas 1 a 4: *4 derechos, 4 revés*, repetí. En cada vuelta, tejé los puntos tal como se presentan (derecho donde ves derecho, revés donde ves revés), para que se forme un bloque liso de jersey.
- Vueltas 5 a 8: *4 revés, 4 derechos*, repetí de la misma manera, invirtiendo el orden.
Al repetir el ciclo de 8 vueltas, los bloques de jersey liso y jersey revés se van alternando como en un tablero, creando ese efecto de "cestería" tejida tan buscado.
3. Punto Espiga Diagonal
Montá un múltiplo de 4 puntos. Acá el desplazamiento de un punto por vuelta es lo que genera la diagonal.
- Vuelta 1: *2 derechos, 2 revés*, repetí.
- Vuelta 2: 1 revés, *2 derechos, 2 revés*, repetí, terminando con 1 revés.
- Vuelta 3: *2 revés, 2 derechos*, repetí.
- Vuelta 4: 1 derecho, *2 revés, 2 derechos*, repetí, terminando con 1 derecho.
Repetí las 4 vueltas. Vas a ver cómo las líneas de revés "caminan" en diagonal hacia la derecha, un efecto mucho más dinámico que el elástico tradicional.
4. Punto Arroz Doble (Box Stitch)
Montá un múltiplo de 4 puntos. Es una variante del arroz simple, pero con bloques de 2x2 en lugar de puntos sueltos, así que la textura se ve más gráfica y menos granulada.
- Vueltas 1 y 2: *2 derechos, 2 revés*, repetí (tejiendo los puntos tal como se presentan).
- Vueltas 3 y 4: *2 revés, 2 derechos*, repetí.
Repetí el ciclo de 4 vueltas. Queda firme, no se enrolla en los bordes y es perfecta para puños, cuellos o prendas enteras que necesiten cuerpo.
5. Punto Waffle (Gofre)
Montá un múltiplo de 4 puntos, más 3 puntos extra. Este es de los más lindos para mantas y almohadones porque imita la textura de un gofre.
- Vuelta 1 (derecho): todo derecho.
- Vuelta 2 (revés): 3 derechos, *1 revés, 3 derechos*, repetí hasta el final.
- Vuelta 3: todo revés.
- Vuelta 4: 1 derecho, *1 revés, 3 derechos*, repetí, terminando con 1 revés, 1 derecho.
Repetí las 4 vueltas. Vas a notar cómo se forman esos pequeños cuadraditos hundidos, típicos del punto gofre.
Errores comunes al tejer puntos con textura
- No contar los puntos al empezar: si el total no es múltiplo exacto del punto elegido, el dibujo se desarma en el medio de la labor. Contá siempre antes de montar la primera vuelta.
- Confundir "tejer tal como se presenta" con "seguir la vuelta anterior sin mirar": en el basketweave y el arroz doble tenés que mirar el punto que tenés en la aguja, no repetir de memoria.
- Elegir lana muy peluda o muy fina para puntos con mucho relieve: el mohair o las lanas muy delgadas tapan la textura. Para que estos puntos luzcan, andá con lanas lisas de grosor medio a grueso.
- No bloquear la muestra antes de decidir la aguja: algunos puntos de textura, como el waffle y el piqué, encogen bastante en ancho comparados con el jersey. Siempre hacé una muestra de al menos 15 cm y bloqueala antes de calcular puntos para la prenda real.
Cómo elegir el punto según el proyecto
Si buscás algo reversible para una bufanda o un cuello infinito, el basketweave o el punto arroz doble son la mejor opción porque se ven prolijos de los dos lados. Para almohadones, mantas o el frente de un sweater con mucho cuerpo, el waffle y el piqué dan un relieve más marcado. Y si querés un detalle sutil en mangas, puños o una franja decorativa, la espiga diagonal aporta movimiento sin sobrecargar el diseño.
Animate a tejer una muestra de cada uno de estos puntos con textura tejido antes de decidir cuál usar en tu próximo proyecto. Vas a descubrir que con solo dos movimientos —derecho y revés— hay muchísimo más para explorar de lo que el jersey, el arroz y el elástico te dejaron ver hasta ahora. Guardá esta lista, hacé tus muestras, anotá qué múltiplo usaste y con qué lana, y armá tu propio recetario de puntos: ese es el verdadero secreto de las tejedoras que siempre tienen una idea nueva a mano.
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Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre punto arroz y punto arroz doble?
El arroz simple alterna un derecho y un revés punto por punto, cambiando en cada vuelta, lo que da una textura granulada muy fina. El arroz doble (box stitch) trabaja en bloques de 2x2 puntos, así que la textura se ve más gráfica, con cuadraditos más definidos, y la tela queda un poco más firme.
¿Estos puntos con textura se enrollan en los bordes como el jersey?
No. Como combinan derecho y revés dentro de la misma vuelta, todos estos puntos quedan planos de forma natural, igual que el elástico o el arroz. Podés usarlos tranquilamente en bordes de bufandas o mantas sin necesidad de un borde adicional en punto arroz o elástico.
¿Qué grosor de lana conviene para que se note bien la textura?
Los puntos con relieve marcado, como el piqué o el waffle, lucen mejor con lanas lisas de grosor medio a grueso. Las lanas muy peludas, como el mohair, o los hilados muy finos tienden a tapar el dibujo y el esfuerzo de contar las vueltas no se aprecia en la prenda terminada.
¿Necesito saber tejer trenzas o calados para hacer estos puntos?
No, ninguna de estas cinco combinaciones usa aguja auxiliar ni disminuciones. Se logran únicamente alternando derecho y revés en distintas secuencias y desplazamientos, así que son ideales para quien ya domina lo básico y quiere sumar variedad sin dar el salto a técnicas más complejas.