10 errores comunes al empezar a tejer con dos agujas (y cómo corregirlos)
Los 10 errores comunes al tejer que cometen casi todas las principiantes con dos agujas, explicados con la solución práctica de cada uno para que dejes de descoser y empieces a disfrutar del tejido.
Por Cecilia · 6 de junio de 2026 · 7 min
Si estás dando tus primeros pasos con las agujas, tranquila: los errores comunes al tejer principiantes los cometimos todas, y la mayoría se corrigen con un ajuste simple y un poco de práctica consciente. En Lyra Tejidos vemos las mismas trabitas una y otra vez en las primeras clases, así que armé esta guía con los 10 errores más frecuentes al arrancar con dos agujas y la solución práctica para cada uno. Nada de teoría de más: es lo que le digo a cada alumna cuando se traba en el mismo punto que yo me trababa al empezar.
Antes de arrancar: lo básico que evita el 80% de los problemas
Muchos de los errores comunes al tejer principiantes no son de técnica sino de elección: lana, agujas y expectativas. Si arrancás con los materiales correctos, ya vas con ventaja.
- Lana: elegí un hilado de grosor medio (tipo "worsted" o el clásico de 100 gr de las tiendas de lanas), de un color claro y liso. Los hilados muy finos, muy peludos (como las fantasía) o muy oscuros esconden los puntos y no te dejan ver qué estás haciendo.
- Agujas: usá el número recomendado en la etiqueta de la lana (generalmente 4 o 4.5 mm para lanas medianas). Agujas de bambú o madera son más amigables para empezar porque el punto no resbala tanto como en las de metal.
- Expectativa: tu primera muestra no tiene que quedar perfecta. Tiene que servir para practicar el gesto hasta que se vuelva automático.
Los 10 errores comunes al tejer que cometen las principiantes (y cómo corregirlos)
Vamos al grano. Estos son los errores comunes al tejer principiantes que más se repiten en el arranque, ordenados en el orden en que suelen aparecer en tus primeras clases.
1. Montar los puntos demasiado tensos o demasiado flojos
Es el primer obstáculo, literal: si montás muy tenso, después no vas a poder meter la aguja derecha en el primer punto de cada vuelta. Si montás muy flojo, el borde te va a quedar ondulado y desprolijo.
Corrección: montá dejando que los puntos se deslicen con facilidad sobre la aguja, sin quedar apretados contra ella. Un truco infalible: montá con una aguja un número más grande que la que vas a usar para tejer, y después cambiá a la aguja correcta para la primera vuelta. Así el borde queda elástico sin que vos tengas que "adivinar" la tensión.
2. Agarrar las agujas con demasiada fuerza
Cuando recién empezás, el cuerpo tiende a tensar todo: manos, hombros, muñecas. Eso hace que la lana no corra, que te duelan las manos a los diez minutos y que la tensión del tejido salga irregular.
Corrección: agarrá las agujas como si sostuvieras un lápiz, no como si estuvieras exprimiendo un limón. Hacé pausas cada 10-15 minutos para sacudir las manos. Si notás los nudillos blancos, es la señal de que estás apretando de más.
3. Tejer con tensión irregular
Puntos apretadísimos al lado de puntos flojos: es clásico en las primeras muestras y pasa porque todavía no encontraste tu "ritmo" al pasar la lana por la aguja.
Corrección: la tensión pareja no se logra pensando en cada punto, se logra con repetición. Tejé la misma muestra de 20x20 puntos varias veces seguidas: vas a notar que del segundo intento al quinto la diferencia es enorme. Sostener siempre la lana con el mismo dedo (meñique o índice, según tu estilo) también ayuda a que la tensión sea constante.
4. Perder puntos sin darte cuenta
Es uno de los errores comunes al tejer principiantes que más angustia genera: llegás al final de la vuelta y te faltan puntos. Casi siempre es porque un punto se deslizó de la aguja sin tejerse, o porque tejiste dos puntos juntos por error.
Corrección: contá los puntos cada 2 o 3 vueltas al principio, no esperes a terminar toda la muestra. Si notás que falta uno, mirá la vuelta anterior con una aguja auxiliar: casi siempre el punto "escapado" quedó colgando unas filas más abajo y se puede rescatar con un crochet fino, sin descoser nada.
5. Agregar puntos sin querer
El error opuesto: terminás con más puntos de los que montaste. Suele pasar por tejer dos veces el mismo punto o por confundir la hebra entre agujas con un punto real.
Corrección: antes de tejer cada punto, fijate que la aguja entre en un solo "lazo" de la vuelta anterior, no en la hebra suelta que conecta un punto con otro. Contar puntos seguido (como en el error anterior) también te avisa apenas aparece el problema, cuando todavía es fácil de arreglar.
6. Confundir el punto derecho con el punto revés
Al principio cuesta identificar a simple vista si un punto ya está tejido del derecho o del revés, y eso genera "saltos" involuntarios en el punto jersey (esas rayitas horizontales que no deberían estar).
Corrección: aprendé a reconocer visualmente la "V" del punto derecho y la "ondulita" del punto revés. Antes de tejer un punto, mirá cómo se ve en la vuelta de abajo: eso te dice qué punto tejer arriba si estás siguiendo un patrón de puntos combinados.
7. No usar marcadores de punto
Sin marcadores es facilísimo perder la cuenta de dónde empieza la vuelta, sobre todo en tejido circular o en patrones con repeticiones (como trenzas o calados).
Corrección: usá un marcador de punto (o hasta un hilito de otro color anudado) para señalar el inicio de vuelta y cada repetición del patrón. Es una inversión de dos minutos que te ahorra horas de descoser.
8. No entender las abreviaturas de los patrones
"Tej 2 der, 2 rev hasta el final" puede sonar a otro idioma la primera vez que abrís un patrón, y ese bloqueo hace que muchas principiantes abandonen el proyecto antes de empezar.
Corrección: antes de arrancar un patrón, leelo completo una vez y anotá aparte el significado de cada abreviatura (der, rev, aum, dism, hebra, etc.). Tejé una muestra chica solo para practicar esa combinación de puntos antes de meterte con la prenda real.
9. No hacer la muestra de tensión antes de un proyecto
Saltearse la muestra es tentador porque "querés arrancar ya", pero es la causa número uno de que un gorro te quede enorme o una bufanda te salga angosta.
Corrección: tejé siempre un cuadrado de 10x10 cm con la lana y aguja que vas a usar, contá cuántos puntos y vueltas entran en ese espacio, y comparalo con lo que pide el patrón. Ajustá el número de agujas si hace falta antes de montar el proyecto final.
10. Elegir un proyecto demasiado ambicioso para empezar
Un sweater con trenzas y mangas raglán como primer proyecto es la receta perfecta para la frustración. No es falta de talento, es falta de progresión.
Corrección: arrancá con proyectos simples y satisfactorios: un individual, una bufanda en punto jersey o musgo, un paño de cocina. Necesitás acumular horas de aguja antes de sumar técnicas como aumentos, disminuciones o calados combinados. Cada proyecto chico que termines te da la confianza para el siguiente.
Cómo practicar sin frustrarte
Más allá de corregir estos errores comunes al tejer principiantes punto por punto, hay una actitud que hace toda la diferencia: tejer en sesiones cortas (20-30 minutos) en vez de maratones de horas. El tejido es un gesto motriz que el cuerpo aprende por repetición, no por fuerza de voluntad. Si te trabás, soltá las agujas, respirá y volvé en un rato: casi siempre el error se ve clarísimo con la cabeza descansada.
Otro consejo que repito siempre en las clases: guardá tus primeras muestras, aunque tengan errores. Dentro de un año vas a poder compararlas con lo que tejés entonces y vas a ver el progreso con tus propias manos.
Cerrando: cada punto errado es un punto aprendido
Nadie teje perfecto en la primera muestra, y quienes hoy tejemos con soltura pasamos exactamente por estos mismos diez errores. Lo importante no es evitarlos a toda costa, sino saber reconocerlos y corregirlos rápido para que no te frenen las ganas de seguir. Agarrá tus agujas, elegí una lana clarita, y animate: cada vuelta que tejés, aunque tenga algún punto de más o de menos, te acerca a tejer con soltura y disfrute.
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es el error más común al empezar a tejer con dos agujas?
El más frecuente es montar los puntos con una tensión pareja pero incorrecta: demasiado tensos o demasiado flojos, lo que dificulta tejer la primera vuelta o deja un borde ondulado. Se corrige montando con una aguja un número más grande y pasando después a la aguja correcta.
¿Por qué se me pierden o se me suman puntos sin darme cuenta?
Suele pasar porque un punto se desliza de la aguja sin tejerse o porque la aguja entra en la hebra suelta entre puntos en lugar de en el punto real. Contar los puntos cada 2 o 3 vueltas al principio permite detectarlo a tiempo y corregirlo fácil, sin descoser toda la labor.
¿Es necesario hacer la muestra de tensión aunque tenga apuro por empezar?
Sí, siempre. Saltearse la muestra de 10x10 cm es la causa más común de que una prenda quede de un tamaño distinto al esperado. Cinco minutos de muestra evitan horas de descoser un proyecto entero ya avanzado.
¿Qué proyecto conviene tejer primero para no frustrarse?
Algo simple en punto jersey o punto musgo, como un individual, una bufanda angosta o un paño de cocina. Evitá arrancar con prendas con mangas, trenzas o calados: primero conviene afianzar tensión y ritmo con proyectos chicos y satisfactorios.