7 errores comunes al elegir lana para tejer (y cómo evitarlos)
Elegir mal la lana arruina más proyectos que la falta de técnica. Te cuento los 7 errores más comunes al comprar lana para tejer en dos agujas y cómo evitarlos, paso a paso.
Por Cecilia · 28 de marzo de 2026 · 6 min
Elegir la lana correcta es, probablemente, la decisión más importante de todo tu proyecto de tejido, y sin embargo es la que menos tiempo le dedicamos. Nos entusiasmamos con un color lindo, la textura nos gusta al tacto y la compramos sin pensar demasiado. El problema es que los errores al elegir lana son la causa número uno de que un proyecto termine en el fondo del bolso de las cosas "para después" (osea, nunca). En esta nota te cuento los siete errores más frecuentes que veo en mis alumnas y alumnos que recién empiezan con las dos agujas, y cómo evitarlos para que tu próxima prenda salga tal como la imaginaste.
Por qué los errores al elegir lana arruinan más proyectos que la técnica
Muchas veces pensamos que si un tejido no queda bien es porque "no sabemos tejer", cuando en realidad el problema empezó mucho antes: en el mostrador de la mercería. Una lana mal elegida puede hacer que un punto elástico no estire, que un sweater pese como una armadura o que el color se corte a mitad de la manga. La buena noticia es que todos estos errores se previenen con un poco de método, no con más experiencia. Vamos una por una.
1. No leer la etiqueta de la madeja
La etiqueta no es decoración: ahí está toda la información técnica que necesitás. Antes de llevarte una lana, fijate en:
- Composición de la fibra (lana, algodón, acrílico, mezclas): define elasticidad, calidez y cuidado.
- Metraje y peso del ovillo: te permite calcular cuánta lana necesitás.
- Grosor recomendado de aguja y la muestra sugerida por el fabricante.
- Número de lote de tintura (dye lot): fundamental si vas a comprar más de un ovillo.
Guardá siempre una etiqueta de cada proyecto. Te va a servir el día que necesites comprar más lana o simplemente recordar qué usaste.
2. Elegir un grosor de lana que no va con el proyecto
Cada patrón está pensado para un grosor específico (fingering, sport, worsted, etc.) y ese dato no es un capricho: cambia completamente la caída y el tamaño final de la prenda. Si el patrón pide una lana fina y vos tejés con una gruesa "porque la tenías en casa", el resultado va a quedar mucho más grande y rígido de lo esperado. Antes de comprar, revisá qué grosor pide el patrón y buscá una lana que lo cumpla, aunque cambies de marca o de color.
3. Saltearte la muestra (swatch) antes de empezar
Este es, sin dudas, el error que más dolores de cabeza genera. Tejer una muestra de al menos 10x10 cm con la lana y la aguja que vas a usar te dice si tu tensión coincide con la del patrón. Si no la hacés, podés terminar con una bufanda perfecta... pero un sweater tres talles más grande. Montá unos 20-25 puntos, tejé unas 20 vueltas en punto media o el punto del proyecto, bloqueala (mojala y dejala secar plana) y medí. Ese paso de cinco minutos te ahorra horas de destejer.
4. Elegir la fibra por el color y no por el uso
Una lana hermosa puede ser una pésima elección si no es la fibra adecuada para lo que vas a tejer. Para ropa de bebé, por ejemplo, conviene priorizar fibras suaves e hipoalergénicas antes que el color de moda. Para un sweater de entretiempo, una mezcla con algodón puede quedar más liviana que una lana 100% pura. Preguntate siempre: ¿quién va a usar esto, en qué época del año y con qué frecuencia se va a lavar? La respuesta te va a acercar a la fibra correcta mucho más rápido que la vidriera.
5. Comprar menos lana de la que realmente necesitás
Quedarte sin lana a mitad de una manga es angustiante, sobre todo si después no conseguís el mismo lote de tintura. Para calcular cuánto comprar:
- Fijate el metraje total que pide el patrón para tu talle.
- Sumá un 10-15% extra como colchón de seguridad (siempre se usa un poco más de lo calculado).
- Si tejés algo grande sin patrón (una manta, por ejemplo), comprá todos los ovillos del mismo lote desde el principio.
Guardá el comprobante o anotá el lote: muchas mercerías te reservan el faltante si volvés a los pocos días.
6. Usar el tipo de aguja equivocado para el proyecto
No es un error solo de lana, pero va de la mano: elegir mal entre agujas rectas y circulares también arruina el resultado. Las agujas rectas son cómodas para piezas planas y chicas, como una bufanda angosta. Pero si vas a tejer algo grande y pesado (un sweater, una manta), las agujas circulares distribuyen mejor el peso de la lana sobre tus muñecas y te permiten tejer en redondo sin costuras. Además, el número de aguja tiene que corresponder al grosor de la lana elegida: una aguja muy fina con una lana gruesa te va a dar un tejido durísimo, y una aguja muy gruesa con una lana fina va a quedar todo aireado y sin cuerpo.
7. No usar marcadores de punto ni organizarte con accesorios básicos
Este error no es sobre la lana en sí, pero está directamente relacionado: comprás la lana perfecta, elegís bien la aguja, hacés la muestra... y después perdés la cuenta de las vueltas o te olvidás dónde empezaba el canesú. Los marcadores de punto son baratísimos y te evitan destejer por errores de conteo. Sumá también un contador de vueltas y una cinta métrica flexible: son tres accesorios chicos que hacen una diferencia enorme en la prolijidad del resultado final.
Cómo evitar estos errores al elegir lana antes de comprar
Armá el hábito de hacer estas preguntas antes de pagar en la mercería:
- ¿Esta lana cumple el grosor que pide mi patrón?
- ¿La fibra es adecuada para el uso que le voy a dar?
- ¿Compré la cantidad suficiente, con margen, y del mismo lote?
- ¿Tengo la aguja correcta para este grosor y este tipo de proyecto?
- ¿Tengo marcadores y todo lo necesario para no perder la cuenta?
Si podés responder que sí a las cinco, ya evitaste la gran mayoría de los errores al elegir lana que frenan a quienes recién empiezan a tejer.
Elegir bien la lana no es un talento innato, es un método que se aprende con la práctica y con un poco de atención a los detalles. Cada proyecto que planificás con cuidado —leyendo la etiqueta, haciendo la muestra, calculando la cantidad justa— es un paso más hacia tejer con confianza y sin sorpresas desagradables a mitad de camino. La próxima vez que entres a la mercería, llevate esta lista mental: te vas a ahorrar horas de destejido y vas a disfrutar mucho más el proceso. ¡A tejer se ha dicho!
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es el error más común al elegir lana para tejer?
El más frecuente es saltearse la muestra (swatch) antes de empezar el proyecto. Sin tejer y medir una muestra con la lana y aguja elegidas, es muy probable que la prenda final quede de un tamaño distinto al esperado, aunque sigas el patrón al pie de la letra.
¿Cómo sé qué grosor de lana necesito para un patrón?
El patrón siempre indica el grosor recomendado (fingering, sport, worsted, etc.) y la muestra de tensión que debería dar esa lana con determinada aguja. Elegí una lana que cumpla ese grosor, aunque cambies de marca o color, y confirmá con una muestra propia antes de arrancar.
¿Por qué es importante comprar toda la lana del mismo lote de tintura?
Porque aunque el color parezca idéntico, cada lote de teñido puede tener variaciones sutiles que se notan mucho en una prenda terminada, sobre todo con luz natural. Comprar todo el metraje necesario del mismo lote desde el principio evita ese contraste indeseado a mitad del proyecto.
¿Agujas rectas o circulares para tejer en dos agujas?
Las rectas funcionan bien para piezas chicas y planas, como bufandas angostas. Las circulares son más cómodas para proyectos grandes o pesados porque distribuyen mejor el peso sobre las muñecas y permiten tejer en redondo sin costuras, ideales para sweaters y mantas.