Cómo tejer un sweater top-down sin costuras: guía paso a paso
Aprendé a tejer un sweater top-down desde el cuello, sin costuras y con calce perfecto: canesú raglán, división de mangas y todos los trucos que uso en mis clases para que te quede profesional.
Por Cecilia · 18 de mayo de 2026 · 7 min
Si alguna vez armaste un sweater top-down desde abajo hacia arriba y terminaste con las costuras torcidas o con una manga que no coincidía con la otra, esta guía es para vos. Tejer un sweater top-down —es decir, de arriba hacia abajo, empezando por el cuello— es, para mí, la forma más agradecida de encarar una prenda entera en dos agujas: no hay costuras que coser, podés probarte la prenda mientras la tejés y vas ajustando el largo del torso y de las mangas sobre tu propio cuerpo, en tiempo real. En esta nota te llevo paso a paso desde el cuello hasta el bajo, con los aumentos raglán, la división de mangas y los trucos que uso en mis clases para que el resultado te quede prolijo y a medida.
Qué necesitás antes de empezar tu sweater top-down
Antes de montar el primer punto, dejá listos estos elementos:
- Lana: calculá entre 700 y 1200 gramos según el talle y el grosor del hilado (una lana tipo worsted rinde bien para este tipo de proyecto).
- Agujas circulares: vas a necesitar al menos dos largos: uno corto (40-60 cm) para el cuello y el canesú, y uno más largo (80-100 cm) para el cuerpo, porque en algún punto vas a tener todos los puntos del torso en la misma aguja.
- Marcadores de punto: mínimo 4, para señalar los 4 puntos donde se abren los aumentos raglán (los "vértices" del canesú).
- Aguja auxiliar o hilo de resguardo: para "aparcar" los puntos de las mangas mientras seguís tejiendo el cuerpo.
- Una muestra tejida y bloqueada: sin esto no hay cálculo que funcione. Tejé un cuadrado de al menos 12x12 cm con la lana y agujas definitivas, lavalo y medilo en seco.
La lógica del raglán top-down
La técnica más clásica para armar un sweater top-down es el aumento raglán: a partir de los puntos del cuello, distribuís el total en 5 secciones (espalda, delantero, dos mangas y los 4 puntos "eje" que las separan) y vas aumentando en esos 4 puntos cada 1 o 2 vueltas. A medida que aumentás, el canesú crece como un cono y las mangas se van diferenciando del cuerpo de forma natural, sin costuras ni injertos.
Paso a paso: cómo tejer un sweater top-down
1. Montado del cuello
Montá los puntos del cuello con la aguja circular corta. La cantidad depende de tu muestra y del contorno de cuello que quieras (redondo, barco o más cerrado tipo cuello alto). Como referencia general, para un cuello redondo cómodo solés necesitar entre 76 y 96 puntos en talles adultos estándar. Uní en redondo cuidando de no torcer los puntos y tejé 2 a 4 cm de puntada elástica (1x1 o 2x2) para que el cuello no se deforme.
2. Distribución de los marcadores
Terminada la elástica, distribuís los puntos en 5 grupos colocando 4 marcadores. Un reparto típico es: delantero (más ancho), marcador, manga, marcador, espalda (igual al delantero), marcador, manga, marcador, y volvés al inicio de la vuelta. Este reparto es la base de todo el canesú raglán.
3. Aumentos del canesú
En cada vuelta de aumento, tejés un aumento simple (por ejemplo, hacia adelante y hacia atrás de la hebra, o con levantada) inmediatamente antes y después de cada uno de los 4 marcadores. Eso da 8 puntos aumentados por vuelta de aumento. Alterná una vuelta de aumento con una vuelta lisa (o dos, según el patrón y tu contorno de hombros) hasta llegar al largo de canesú deseado, que generalmente coincide con la profundidad de sisa que necesitás para tu talle.
4. Separar las mangas del cuerpo
Este es el momento clave del sweater top-down: cuando el canesú alcanzó la profundidad correcta, tejés los puntos del delantero, y al llegar a los puntos de la manga, los pasás a un hilo de resguardo o aguja auxiliar (no los tejés). Bajo la axila, montás unos puntos nuevos (entre 2 y 8, según el talle) para dar holgura, seguís por la espalda, repetís lo mismo con la otra manga, y volvés al delantero. A partir de acá ya tenés todos los puntos del cuerpo en una sola aguja circular larga, sin las mangas.
5. Cuerpo hasta el bajo
Tejé en redondo el cuerpo liso (o con el punto fantasía que hayas elegido) hasta el largo deseado. Es el tramo ideal para probarte la prenda: apoyala sobre tu torso y verificá que el largo te convenza antes de cerrar con la puntada elástica del bajo, que suele ir entre 5 y 8 cm.
6. Mangas
Retomá los puntos de cada manga (los del hilo de resguardo más los puntos montados en la axila) con una aguja circular corta o de doble punta, y tejé en redondo hacia abajo. Acá es donde hacés los disminuidos de manga: cada cierta cantidad de vueltas (por ejemplo cada 6 u 8), disminuís un punto a cada lado de la manga hasta llegar al ancho de puño deseado. Terminá con el puño elástico.
Errores comunes al tejer un sweater top-down
- No hacer una muestra real: es la causa número uno de sweaters que quedan grandes o chicos. Diez minutos de muestra ahorran horas de destejido.
- Olvidarse los marcadores: sin ellos es fácil perder la cuenta de dónde va cada aumento y el canesú te queda asimétrico.
- Probarse recién al final: la gran ventaja del top-down es justamente poder probarte en el camino. Aprovechala en cada etapa: cuello, sisa, largo de cuerpo y largo de manga.
- Montar pocos puntos en la axila: si montás muy pocos, la sisa queda ajustada y molesta al mover el brazo. Es preferible pasarse un poquito que quedarse corta.
- Cambiar de aguja circular tarde: cuando el cuerpo ya no entra cómodo en la aguja corta, cambiá a la larga antes de que los puntos se estiren de más.
Consejos de Cecilia para que te quede profesional
Bloqueá siempre la prenda terminada, aunque parezca un paso opcional: un buen bloqueo pareja las puntadas, asienta los aumentos del raglán y hace que la prenda "caiga" mejor sobre el cuerpo. Además, si tejés con lanas que llevan mezcla de fibras naturales, humedecé apenas y dejá secar en plano sobre una toalla, nunca colgada, para que el peso de la lana mojada no deforme el cuello ni el bajo.
Otra recomendación que doy siempre en mis clases: anotá en un cuaderno (o en las notas del celular) la cantidad de puntos montados, el largo de cada tramo y los cambios de aguja que hiciste. Así, la próxima vez que quieras repetir la técnica con otra lana, ya tenés tu propia "receta" probada y ajustada a tu cuerpo.
Tejer un sweater top-down es, en el fondo, aprender a leer tu propia prenda mientras la construís: cada aumento tiene un propósito, cada medición te acerca al calce que buscás. Una vez que entendés la lógica del raglán desde el cuello, vas a poder aplicarla a infinitas variantes: cárdigans, chalecos, cuellos altos, mangas tres cuartos. Animate a probar con una lana que te guste, tomate tu tiempo con la muestra, y disfrutá el proceso: no hay nada como ponerte una prenda tejida por vos misma y sentir que el calce es exactamente el que soñaste.
sweaters y sacos top-down tejido en dos agujas raglán tejido en una pieza guía paso a paso
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre tejer un sweater top-down y uno tradicional de abajo hacia arriba?
En el top-down empezás por el cuello y tejés todo en redondo hacia abajo, sin costuras que coser al final. Además podés probarte la prenda en cada etapa, algo que en la técnica tradicional (piezas sueltas cosidas) recién podés hacer al terminar.
¿Puedo tejer un sweater top-down sin agujas circulares?
Es muy poco práctico, porque tejés en redondo con una cantidad de puntos que crece constantemente. Las agujas circulares (en dos o tres largos distintos) son casi indispensables para que el trabajo entre cómodo a medida que avanza el canesú.
¿Cuántos puntos tengo que montar para el cuello?
Depende de tu muestra y del tipo de cuello. Como referencia general para talles adultos, se suelen montar entre 76 y 96 puntos para un cuello redondo, pero siempre conviene calcular en base a tu propia muestra tejida y bloqueada.
¿Cómo sé cuándo separar las mangas del cuerpo?
Cuando el canesú raglán alcanzó la profundidad de sisa correspondiente a tu talle (podés medirla contra un sweater que te calce bien). En ese punto, aparcás los puntos de manga en un hilo de resguardo y montás algunos puntos nuevos bajo la axila para continuar con el cuerpo.