Cómo tejer ochos sin aguja auxiliar: técnica paso a paso
Dejá la aguja auxiliar en el cajón: te enseño paso a paso cómo tejer ochos sin aguja auxiliar, con la misma prolijidad de siempre pero mucha más velocidad y libertad.
Por Cecilia · 15 de junio de 2026 · 6 min
Si alguna vez dejaste la aguja auxiliar en tu bolso de tejido "por las dudas" y terminaste tejiendo tres vueltas de más para no tener que buscarla, este artículo es para vos. Tejer ochos sin aguja auxiliar es más simple de lo que parece una vez que entendés el mecanismo: en lugar de pasar los puntos por una tercera aguja, los sostenés un instante con los dedos mientras reordenás la secuencia. El resultado es idéntico a un ocho tradicional, pero tejés más rápido, con menos elementos sueltos y con total libertad para tejer en cualquier lado (en el colectivo, en la sala de espera, donde sea).
Esta técnica no reemplaza a las trenzas clásicas en el resultado final —el punto que obtenés es exactamente el mismo—, sino en el método. Es ideal para quien ya domina el punto derecho, el revés y sabe qué es un cruce de puntos, y quiere sumar velocidad y practicidad a su tejido.
Qué necesitás saber antes de tejer ochos sin aguja auxiliar
Antes de meterte con la técnica, repasemos brevemente el concepto: un ocho se forma cuando tejés un grupo de puntos fuera de orden, haciendo que unos pasen por delante o por detrás de otros. Tradicionalmente, esos puntos "en espera" se sostienen en una aguja auxiliar (derecha, curva o en U) mientras tejés el resto. La alternativa sin aguja auxiliar hace exactamente lo mismo, pero usando la tensión del hilo y tus dedos como sostén temporal.
Lo que precisás
- Saber tejer al derecho con soltura (la mayoría de los ochos se tejen sobre el derecho, con el revés como punto de fondo).
- Un tejido con tensión pareja: si tus puntos son muy sueltos, esta técnica te va a costar un poco más al principio.
- Contar bien los puntos del ocho: lo más común son grupos de 4 (2 adelante y 2 atrás) o de 6, pero el mecanismo es el mismo para cualquier cantidad.
- Paciencia las primeras veces: como toda técnica nueva, los primeros ochos te van a salir más lentos que con aguja auxiliar. Después de la tercera o cuarta repetición, la mano agarra el ritmo.
Técnica paso a paso para tejer ochos sin aguja auxiliar
Vamos a trabajar con el ejemplo más común: un ocho de 4 puntos (2 sobre 2). La lógica se aplica igual si tu patrón pide 6 puntos, solo cambia la cantidad que movés en cada paso.
Ocho que cruza hacia la izquierda (los puntos pasan por delante)
Este es el cruce que la mayoría de los patrones llaman "ocho adelante" y es el más habitual en puntos decorativos.
- Paso 1: Tejé todos los puntos hasta llegar al grupo del ocho.
- Paso 2: Deslizá (sin tejer) los primeros 2 puntos de la aguja izquierda a la derecha, como si fueras a tejerlos al revés, solo para pasarlos sin trabajarlos.
- Paso 3: Con la punta de la aguja izquierda, volvé a tomar esos 2 puntos pero pasando la aguja por delante del trabajo, y dejalos caer con cuidado hacia adelante, sostenidos apenas por la hebra. Sujetalos un segundo con el pulgar izquierdo o el índice para que no se corran de más.
- Paso 4: Ahora tenés libres, en la aguja izquierda, los 2 puntos que originalmente estaban "detrás". Tejelos al derecho con normalidad.
- Paso 5: Recogé con la punta de la aguja izquierda los 2 puntos que dejaste colgando adelante, respetando el orden en que estaban (sin invertirlos), y tejelos al derecho.
Listo: ese es tu ocho. Al ir tejiendo los puntos que colgaban, la tensión del hilo hace que se ubiquen naturalmente por delante del par que tejiste primero, formando el cruce.
Ocho que cruza hacia la derecha (los puntos pasan por detrás)
El mecanismo es un espejo del anterior, con la diferencia de que los puntos en espera quedan detrás de la labor.
- Paso 1: Tejé hasta el grupo del ocho.
- Paso 2: Deslizá los primeros 2 puntos de la aguja izquierda a la derecha sin tejerlos.
- Paso 3: Retomalos con la aguja izquierda pasando por detrás del trabajo, y dejalos caer hacia atrás, sostenidos con el dedo índice de la mano izquierda para que no se pierdan de vista.
- Paso 4: Tejé al derecho los 2 puntos que quedaron libres en la aguja izquierda.
- Paso 5: Recogé los puntos que dejaste atrás, en el mismo orden, y tejelos al derecho.
La diferencia entre "adelante" y "atrás" es solo hacia qué lado de la labor soltás momentáneamente los puntos. Practicá primero con una muestra grande y un hilado de grosor medio: vas a ver el cruce formarse frente a tus ojos, y eso ayuda muchísimo a memorizar el movimiento.
Consejos para que el cruce te quede prolijo
- Trabajá despacio los primeros ochos. No es una técnica para apurar: el control de la tensión en el momento de soltar los puntos es lo que evita que se te escapen.
- Usá agujas con punta no demasiado fina para el nivel de principiante en esta técnica: te da más margen para "atrapar" los puntos sueltos antes de que se deslicen de más.
- Mantené el hilo con tensión firme pero no rígida. Un tejido demasiado suelto hace que los puntos se corran solos; uno demasiado apretado te va a costar deslizarlos.
- Contá siempre antes y después del cruce. Verificar que no sumaste ni perdiste puntos es un hábito que te va a salvar de destejer filas enteras.
Errores comunes al tejer ochos sin aguja auxiliar
- Soltar los puntos de golpe, sin sujetarlos con los dedos: es la causa número uno de puntos que se deslaman o se tejen fuera de orden. Siempre sostenelos un instante antes de tejer el otro grupo.
- Invertir el orden de los puntos al recogerlos: si los tomás en el orden equivocado, el ocho te va a quedar con un pequeño giro adicional o un punto cruzado de más. Prestá atención a cuál quedó "primero" al soltarlos.
- Confundir hacia dónde soltar los puntos: adelante para un cruce, atrás para el otro. Si tu ocho te sale espejado respecto al patrón, revisá justamente ese detalle.
- Practicar directamente en el proyecto final: como con cualquier técnica nueva, una muestra de 20-30 puntos te ahorra disgustos en una prenda que ya tiene horas de trabajo invertidas.
Animate a soltar la aguja auxiliar
Tejer ochos sin aguja auxiliar es una de esas técnicas que, una vez incorporadas, cambian la forma en que encarás cualquier proyecto con puntos cruzados: menos elementos para cargar, menos interrupciones en el ritmo de tejido y una prolijidad idéntica a la de siempre. No hace falta que la domines de un día para el otro: probá primero en una muestra, tejé sin apuro los primeros cruces y dejá que la mano aprenda el gesto. Vas a descubrir que, con un poco de práctica, esta se convierte en tu forma favorita de tejer trenzas y ochos.
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Preguntas frecuentes
¿Se puede tejer cualquier ocho sin aguja auxiliar?
Sí, la técnica funciona para cualquier cantidad de puntos del cruce (4, 6 u ocho puntos), solo cambia cuántos puntos deslizás y soltás en cada paso. La lógica de sostener los puntos con los dedos y reordenarlos es siempre la misma.
¿Esta técnica sirve para hilados muy finos o muy delicados?
Sí, aunque al principio conviene practicar con un hilado de grosor medio para ver bien el movimiento. Con hilados muy finos hay que sostener los puntos con más cuidado porque se deslizan con facilidad, pero funciona perfectamente una vez que le tomás la mano.
¿Qué diferencia hay entre un ocho y una trenza tejidos a dos agujas?
En la práctica, un ocho suele referirse a un cruce simple de un solo grupo de puntos (por ejemplo 2 sobre 2), mientras que trenza se usa para diseños con varios cruces combinados que forman un dibujo más elaborado. Técnicamente, ambos se tejen con el mismo mecanismo de cruce de puntos.
¿Qué hago si se me escapa un punto al soltarlo para el cruce?
Mantené la calma: normalmente el punto queda enganchado en la hebra unas filas más abajo y podés recuperarlo con una aguja de coser lana o la punta de una aguja de tejer. Por eso conviene practicar primero en una muestra antes de aplicar la técnica en tu prenda final.