Cómo tejer un chal punto de arroz para principiantes
Aprendé a tejer tu primer chal punto de arroz paso a paso, con la técnica clásica de dos agujas que perdona errores y da un resultado profesional desde la primera vez.
Por Cecilia · 25 de abril de 2026 · 6 min
Si estás por tejer tu primera prenda grande y no sabés por dónde arrancar, un chal punto de arroz es la mejor puerta de entrada. Es un punto textil clásico, parejo por los dos lados, que no se enrolla en los bordes y que se arma con apenas dos movimientos básicos: tejido y revés alternados. En esta guía te llevo de la mano desde elegir la lana hasta bloquear el chal terminado, para que tengas un proyecto hermoso, prolijo y 100% hecho con tus propias manos.
Lo mejor del punto de arroz es que perdona. Si te confundís un punto, no se nota tanto como en otros puntos caladosos, y como se teje siempre igual (no hay vueltas "raras" para memorizar), podés tejer mirando una serie sin perder la cuenta. Por eso es el punto favorito de las instructoras para el primer chal de una alumna.
Qué necesitás para tejer tu chal punto de arroz
Antes de montar el primer punto, juntá estos materiales:
- Lana: entre 300 y 450 gramos de una lana mediana (peso "worsted" o similar), según el tamaño final que busques. Las fibras con algo de mohair o alpaca dan un caído más lindo para un chal.
- Agujas: un par de agujas rectas o circulares (usadas como rectas) acordes al grosor de tu lana. Si el ovillo sugiere agujas 4 o 4,5 mm, arrancá por ahí; para chales muchas tejedoras prefieren ir medio número más grande para lograr una caída más suelta.
- Tijera y aguja lanera para rematar y coser los hilos sueltos.
- Marcadores de punto (opcional pero recomendado): te ayudan a controlar los aumentos si tejés un chal triangular.
- Cinta métrica para ir midiendo el ancho y el largo a medida que avanzás.
¿Rectangular o triangular?
Para el primer chal, te recomiendo empezar por el formato rectangular: es el más simple porque el número de puntos se mantiene igual de punta a punta, sin aumentos ni disminuciones. Una vez que le agarrás la mano al punto de arroz, podés animarte a la versión triangular agregando aumentos en los bordes o en el centro, muy parecido a como se arma un bactus.
Paso a paso: cómo tejer un chal punto de arroz de principio a fin
1. Montá los puntos
Montá una cantidad de puntos par (por ejemplo, 60, 80 o 100 puntos, según el ancho que quieras). Usá el montado que más domines; el montado simple o el montado con dos agujas funcionan perfecto para este proyecto. Si es tu primera vez montando puntos, hacé una muestra chica antes para soltar la mano y calibrar la tensión.
2. Tejé la base del punto de arroz
El punto de arroz clásico (a veces llamado punto arroz o punto musgo, según la región) se teje así sobre cantidad par de puntos:
- Vuelta 1: *1 punto derecho, 1 punto revés*, repetí desde el * hasta el final de la vuelta.
- Vuelta 2: tejé al revés de lo que ves: donde en la vuelta anterior había un derecho, ahora hacés un revés, y donde había un revés, hacés un derecho.
Dicho más simple: en cada vuelta, siempre tejés el punto contrario al que quedó "mirándote" en la aguja. Si ves una V (derecho), tejés revés; si ves una barrita horizontal (revés), tejés derecho. Esta regla te va a servir toda la vida para tejer punto de arroz sin perderte, sin importar cuántos puntos tengas montados.
3. Repetí hasta el largo deseado
Seguí tejiendo vuelta tras vuelta siguiendo esa regla. Para un chal para los hombros, buscá entre 150 y 180 cm de largo; para uno más chico, tipo pañuelo, con 120 cm alcanza. Medí estirando apenas la labor sobre una mesa, sin tironear, cada 15-20 cm para no llevarte sorpresas al final.
4. Cerrá los puntos y rematá
Cerrá todos los puntos con la técnica de cerrado tradicional (tejiendo de a dos puntos juntos y pasando el de atrás por encima), sin ajustar de más para que el borde no quede duro. Cortá el hilo dejando unos 15 cm, pasalo con la aguja lanera por el último punto y escondé el sobrante entre las hebras del revés de la labor con la misma aguja.
Consejos y errores comunes al tejer un chal punto de arroz
Con estos tips te ahorrás las vueltas atrás más típicas de las principiantes:
- Contá los puntos siempre en número par. Si montás una cantidad impar, el patrón de derecho-revés se corre y el punto de arroz deja de formarse; en vez de ver el textil granulado clásico vas a empezar a ver rayas de puntos jersey.
- Revisá la primera vuelta con calma. Es la que marca el ritmo de todo el chal. Si te trabaste, mejor destejer esa vuelta que seguir arrastrando el error 150 centímetros.
- Cuidá la tensión pareja. El punto de arroz muestra mucho las diferencias de tensión entre puntos, sobre todo en los bordes. Tejé siempre relajada, sin apretar la lana contra la aguja.
- Los bordes laterales pueden ondularse un poco mientras el chal está en la aguja: es normal, se corrige por completo al bloquear.
- No mezcles el punto de arroz con el punto "musgo doble" (que repite dos vueltas iguales antes de alternar) si estás siguiendo un patrón: son parecidos a la vista pero se tejen distinto, y si los combinás sin querer el textil pierde uniformidad.
El paso final: bloquear el chal
Aunque el punto de arroz no se enrolla como el jersey, bloquear tu chal terminado marca una gran diferencia: pareja las tensiones, abre el punto y le da esa caída prolija de prenda profesional. Humedecé la labor (con agua o con vapor de plancha sin apoyarla directamente), estirala suavemente sobre una superficie plana con alfileres o una manta de bloqueo, cuidando que quede bien rectangular y sin ondas en los bordes, y dejala secar completamente antes de sacar los alfileres.
Si más adelante querés sumarle flecos, es el momento ideal: se agregan después del bloqueo, cortando hebras de la misma lana y anudándolas a lo largo del borde corto del chal con un nudo lark's head (nudo cabeza de alondra).
Ya tenés tu primer chal tejido
Un chal punto de arroz bien tejido y bien bloqueado no tiene nada que envidiarle a una prenda comprada: es cálido, textil, reversible y, sobre todo, tuyo de principio a fin. Guardate esta receta porque la vas a repetir muchas veces, en distintos grosores de lana y distintos tamaños, y también es la base perfecta para animarte después a chales triangulares, calados o con puntada calada combinada. Disfrutá cada vuelta: el punto de arroz tiene ese ritmo relajante que hace que tejer se sienta, más que una tarea, un momento para vos.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos puntos tengo que montar para un chal punto de arroz?
Depende del ancho que busques y del grosor de tu lana, pero lo esencial es que sea una cantidad par de puntos: si es impar, el patrón derecho-revés se corre y el punto de arroz no se forma bien. Para una lana mediana, entre 60 y 100 puntos suele dar un ancho lindo para chal.
¿El punto de arroz se enrolla en los bordes como el punto jersey?
No, esa es una de sus grandes ventajas: al alternar derecho y revés en cada punto, el tejido queda plano y parejo por ambos lados sin necesidad de un borde especial. Igual, bloquearlo al final mejora mucho la caída y prolijidad.
¿Qué lana conviene usar para tejer un chal punto de arroz?
Una lana de grosor mediano (tipo worsted) funciona muy bien porque muestra la textura granulada del punto sin volverse pesada. Si le sumás algo de mohair o alpaca en la mezcla, el chal gana un caído más suave y liviano.
¿Cuánto tiempo lleva tejer un chal punto de arroz siendo principiante?
Como es un punto sencillo de memorizar, muchas principiantes terminan un chal rectangular en dos o tres semanas tejiendo un rato por día. La clave no es la velocidad sino mantener la tensión pareja en todas las vueltas.