Cómo Hacer Ojales en Tejido a Dos Agujas: Guía Completa Según el Botón
Aprendé a elegir y tejer el ojal correcto según el botón y el hilado: desde el calado simple para prendas de bebé hasta el reforzado para sacos gruesos, paso a paso y sin misterios.
Por Cecilia · 27 de marzo de 2026 · 7 min
Si alguna vez terminaste un sweater precioso y le arruinaste la prenda con un ojal torcido, chirlento o que se te desarma al primer lavado, este artículo es para vos. Hacer ojales en tejido a dos agujas no tiene ningún misterio una vez que entendés que no existe "un" ojal universal: existe el ojal correcto para cada botón y cada tela. Un botón de nácar chiquito para un cardigan de bebé necesita una técnica; un botón de madera grande para un saco tejido en lana gruesa necesita otra completamente distinta. Hoy vamos a repasar los tipos de ojal más usados, paso a paso, para que elijas el que corresponde según el grosor del botón y el peso de tu prenda.
Antes de empezar: lo que necesitás saber
Para hacer ojales prolijos no hace falta ningún material especial, pero sí conviene tener claros estos conceptos:
- Medí el botón antes de tejer el ojal. El ojal siempre tiene que ser un poquito más chico que el diámetro del botón, porque el tejido cede con el uso.
- Contá las vueltas de la carga (tira de botones) para distribuir los ojales de forma pareja. Nada arruina más una prenda que ojales espaciados a ojo.
- Elegí la técnica según el grosor del hilado. En lanas finas (fingering, sport) los ojales de un paso funcionan perfecto. En lanas gruesas (chunky, worsted) conviene reforzar, porque el punto se estira más y el ojal tiende a abrirse.
- Tejé siempre un swatch de prueba con el mismo hilado y agujas de la prenda, probando el ojal antes de hacerlo en la pieza final. Así evitás sorpresas.
Ojal simple calado (para botones chicos y prendas de bebé)
Este es el más básico entre los ojales en tejido a dos agujas y el ideal para botones de hasta 1 cm, típico en escarpines, canesúes de bebé o cardigans livianos.
Paso a paso
- Tejé hasta el punto donde va el ojal.
- Hacé un hebra (yarn over, "hb" o "laçada").
- Tejé dos puntos juntos (2 juntos derecho o "menguado").
- Seguí tejiendo el resto de la vuelta normalmente.
En la vuelta siguiente, tejé la hebra como un punto más (te va a quedar un agujerito parejo). Es rápido, no requiere calcular puntos extra y queda perfecto para hilos finos donde un ojal más elaborado se vería demasiado grande.
Ojal de un paso (para botones medianos, el más usado)
Es la técnica que más vas a usar en sweaters, chalecos y cardigans adultos con botones de entre 1,5 y 2 cm. Se hace en una sola vuelta, es firme y no se deforma con el uso.
Paso a paso
- Tejé hasta el punto donde arranca el ojal.
- Pasá 2, 3 o 4 puntos (según el tamaño del botón) del extremo de la aguja izquierda a la derecha sin tejerlos, y después pasalos por encima uno a uno como si estuvieras cerrando una rebajada (esto "cierra" esos puntos).
- Montá la misma cantidad de puntos que cerraste usando el método de montado con la aguja (cable cast-on): metés la aguja derecha entre los dos primeros puntos de la izquierda, sacás una lazada y la pasás a la aguja izquierda. Repetí hasta recuperar los puntos.
- Al montar el último punto, metelo con un giro extra para que no quede flojo en el borde del ojal.
- Seguí tejiendo el resto de la vuelta.
El resultado es un ojal horizontal, firme y parejo, que soporta perfectamente el uso diario sin desarmarse.
Ojal reforzado de dos vueltas (para botones grandes y lanas gruesas)
Cuando trabajás con lana gruesa o botones grandes (más de 2,5 cm), como en sacos o tapados, el ojal de un paso puede quedar flojo y estirarse con el peso de la prenda. Ahí conviene reforzar en dos vueltas.
Paso a paso
- Vuelta 1: tejé hasta la posición del ojal y cerrá la cantidad de puntos necesaria (entre 4 y 6, según el botón). Terminá la vuelta.
- Vuelta 2 (vuelta del derecho, al volver): tejé hasta llegar a los puntos cerrados y montá esa misma cantidad con el cable cast-on, igual que en el ojal de un paso, pero acá tenés toda una vuelta de por medio para asentar bien la tensión.
- Opcional: pasá una hebra de hilo reforzado (del mismo color) alrededor del contorno del ojal con aguja lanera, tipo ojal de costura, para que los bordes no se abran con los lavados.
Este ojal es más laborioso pero es el que te va a durar toda la vida útil de la prenda, sobre todo en piezas gruesas que se ponen y sacan seguido.
Cómo calcular la posición y cantidad de ojales
Un error clásico es tejer los ojales "a ojo" y que terminen desparejos. Para evitarlo:
- Medí el largo total de la carga (o la tira donde van los botones).
- Decidí cuántos ojales querés (por ejemplo, 6 en un cardigan).
- Dejá siempre un margen sin ojal arriba y abajo, un poco más grande en el cuello para que no se deforme el escote.
- Dividí el espacio restante en partes iguales y marcá cada punto con un hilo de otro color antes de empezar a tejer, así no perdés la cuenta en el medio de la vuelta.
Errores comunes al hacer ojales en tejido a dos agujas
- Ojal más grande que el botón: con el uso el tejido cede y el botón se sale solo. Siempre tejé el ojal un poco ajustado.
- No reforzar en lanas gruesas: el ojal se agranda con el tiempo. Usá la versión de dos vueltas o reforzá con hilo.
- Montar los puntos flojos: genera un ojal con forma de rombo en vez de rectángulo. Tensá bien la última lazada al montar.
- No bloquear la prenda antes de coser los botones: el bloqueo pareja los puntos y puede cambiar levemente el tamaño del ojal, así que probá siempre el botón después de bloquear, nunca antes.
- Coser el botón sin medir contra el ojal terminado: cosé el botón al final, sosteniendo la prenda cerrada, para que quede exactamente enfrentado.
Para cerrar
Los ojales son de esos detalles chiquitos que separan una prenda tejida en casa de una prenda con terminación profesional, y la buena noticia es que dominarlos es cuestión de práctica, no de talento innato. Empezá probando las tres técnicas en un swatch con la lana que vayas a usar, elegí la que mejor te quede según el botón que tengas pensado, y no tengas miedo de destejer si el primer intento no te convence. Con un par de prendas ya vas a tener el ojo entrenado para saber, con solo mirar el botón, qué tipo de ojal en tejido a dos agujas necesita. ¡A tejer se ha dicho!
ojales tejido a dos agujas terminaciones botones técnicas de tejido costura de prendas tejidas
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de ojal conviene para botones chicos de bebé?
El ojal simple calado (hebra + dos juntos derecho) es ideal para botones de hasta 1 cm, típico en escarpines y canesúes de bebé. Es rápido, no requiere montar puntos extra y queda parejo en hilados finos.
¿Por qué se me agranda el ojal con el uso?
Generalmente porque el ojal quedó del mismo tamaño que el botón en vez de un poco más chico, o porque se usó lana gruesa sin reforzar. En esos casos conviene el ojal reforzado de dos vueltas o coser un hilo alrededor del contorno.
¿Cuándo tengo que tejer los ojales, antes o después de bloquear?
Tejé los ojales durante la confección normal de la prenda, pero probá el botón recién después de bloquear. El bloqueo pareja los puntos y puede modificar levemente el tamaño del ojal.
¿Cómo calculo la cantidad de ojales para que queden parejos?
Medí el largo total de la carga, decidí cuántos botones querés, dejá un margen mayor arriba (cerca del cuello) y abajo, y dividí el espacio restante en partes iguales marcando cada posición con un hilo de color antes de empezar a tejer.