Cómo cerrar puntos en tejido: la técnica que necesitás dominar

Aprendé de una vez por todas cómo cerrar puntos en tejido dos agujas sin que tu pieza se deshaga, con técnicas para bordes firmes y elásticos según cada proyecto.

Por Cecilia · 5 de julio de 2026 · 6 min

Si alguna vez terminaste una bufanda, un gorro o un sweater y sentiste pánico al ver que los puntos se empezaban a soltar de la aguja, sabés exactamente por qué cómo cerrar puntos tejido es una de las técnicas que más preguntas genera en mis clases. No importa cuánto hayas cuidado la tensión o lo prolijo que haya quedado el punto elegido: si el cierre está mal hecho, la pieza se deshila y todo el trabajo previo corre riesgo. La buena noticia es que rematar puntos es mucho más simple de lo que parece una vez que entendés la lógica que hay detrás, y hoy vamos a repasarla paso a paso para que no se te deshaga nunca más un proyecto.

Por qué cerrar puntos bien es tan importante

Cerrar puntos (también llamado "rematar" o "cerrar la labor") es el proceso final que fija cada punto de la última hilera para que no pueda deslizarse fuera de la aguja. Es literalmente el nudo que sostiene todo tu tejido. Un cierre flojo hace que el borde se estire de más y pierda forma; un cierre muy tirante, en cambio, frunce la tela y puede romper el hilo con el uso. Aprender cómo cerrar puntos tejido con la tensión justa es lo que separa a una pieza prolija y durable de una que se empieza a desarmar al primer lavado.

Conceptos que necesitás tener claros antes de empezar

Antes de rematar, asegurate de manejar estos tres conceptos básicos:

Cómo cerrar puntos tejido paso a paso: el método básico

Este es el cierre clásico, el que vas a usar en el noventa por ciento de tus proyectos: bufandas, gorros en punto jersey, cuadrados de manta, y cualquier pieza donde no necesites demasiada elasticidad en el borde.

Paso 1: tejé los dos primeros puntos

Tejé los primeros dos puntos de la hilera de manera normal, respetando si son derechos o reveses según tu patrón. Ahora tenés dos puntos sobre la aguja derecha.

Paso 2: pasá el primer punto por encima del segundo

Con la punta de la aguja izquierda, tomá el primer punto que tejiste (el que quedó más atrás) y llevalo por encima del segundo punto, dejándolo caer fuera de la aguja. Vas a ver que ahora te queda un solo punto sobre la aguja derecha.

Paso 3: repetí hasta el final

Tejé un punto más (ahora tenés de nuevo dos puntos en la aguja derecha) y volvé a pasar el punto anterior por encima. Repetí esta secuencia —tejer un punto, pasar el anterior por encima— hasta que solo quede un punto en la hilera.

Paso 4: cerrá el último punto

Cortá el hilo dejando una cola de unos 15 centímetros (te va a servir para coser o esconder el remate), pasala por el último punto y tirá suavemente para ajustar. Listo: la pieza ya no puede deshacerse.

Cerrado elástico: la clave para cuellos, puños y bordes de gorro

El cierre básico es firme, pero también es el menos elástico de todos. Si lo usás en el cuello de un sweater o en el puño de una manga, probablemente termines con una prenda que cuesta pasar por la cabeza o la mano. Para esos casos existen alternativas más flexibles.

Cerrado en costilla (rib bind off)

Si tu pieza termina en costilla (un derecho, un revés), lo ideal es tejer cada punto según corresponda —derecho donde va derecho, revés donde va revés— antes de pasarlo por encima. Esto mantiene la elasticidad propia de la costilla y evita que el borde quede más rígido que el resto de la prenda.

Cerrado con aguja más gruesa

Un truco simple y muy efectivo: cerrá toda la hilera usando una aguja dos números más grande que la que usaste para tejer el resto. El punto queda automáticamente más flojo y elástico, sin necesidad de aprender una técnica nueva. Es mi recomendación para quienes recién empiezan y todavía están afinando la tensión de cierre.

Cerrado ruso o "sewn bind off"

Para cuellos que necesitan máxima elasticidad (como los de cuello alto), existe el cerrado con aguja lanera: se corta un hilo largo, se enhebra en una aguja de coser lana, y se van "cosiendo" los puntos de a dos combinando pasadas por adelante y por atrás de la aguja de tejer. Es un poco más avanzado, pero vale la pena practicarlo cuando quieras un acabado profesional en prendas que se estiran mucho.

Errores comunes al cerrar puntos (y cómo evitarlos)

Consejos finales antes de que te lances a cerrar tu proyecto

Practicá el cierre en una muestra chiquita antes de aplicarlo a tu proyecto real, sobre todo si es la primera vez que probás una variante elástica. Fijate también que el borde cerrado tenga el mismo ancho aproximado que el resto de la pieza estirada suavemente: si se ve mucho más angosto, la tensión estuvo demasiado firme y conviene destejer y repetir. Con la práctica, vas a poder elegir el cierre adecuado para cada proyecto casi sin pensarlo, y esa última hilera va a dejar de darte miedo para convertirse en tu momento favorito: el que anuncia que la pieza está terminada.

Dominar cómo cerrar puntos tejido es, en definitiva, el último gran paso para sentirte segura tejiendo de principio a fin. Una vez que lo incorporás, vas a mirar tus propios trabajos con otros ojos, sabiendo que cada bufanda, gorro o sweater que sale de tus agujas va a aguantar años de uso sin deshacerse. Seguí practicando, no tengas miedo de destejer si algo no te convence, y disfrutá ese momento en el que cortás el hilo por última vez.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la forma más fácil de cerrar puntos en tejido dos agujas?

El cierre básico es el más fácil: tejés dos puntos, pasás el primero por encima del segundo con la aguja izquierda, y repetís esa secuencia hasta que quede un solo punto. Funciona bien en punto jersey y en la mayoría de los proyectos simples como bufandas o mantas.

¿Por qué se me deshace el tejido después de cerrar los puntos?

Generalmente pasa porque no se ajustó bien el último punto o porque quedó muy poca cola de hilo para rematar. Dejá siempre al menos 15 centímetros de hilo al cortar y pasalo con cuidado por el último punto antes de esconderlo con una aguja lanera.

¿Cómo cierro los puntos para que el cuello o el puño no queden apretados?

Usá un cierre elástico: tejé cada punto según corresponda si es costilla, cerrá con una aguja más gruesa que la habitual, o probá el cerrado ruso con aguja lanera para conseguir la máxima elasticidad en cuellos altos.

¿Es lo mismo cerrar puntos que rematar el tejido?

Sí, en Argentina se usan como sinónimos: cerrar puntos, rematar o cerrar la labor se refieren al mismo proceso final que fija los puntos de la última hilera para que la pieza no se deshaga.