Calados vs trenzas: qué técnica elegir según tu proyecto
¿Calados o trenzas para tu próximo proyecto? Te cuento cómo elegir la técnica ideal según la prenda, el hilado y tu nivel de experiencia tejiendo en dos agujas.
Por Cecilia · 17 de junio de 2026 · 6 min
Llega un momento en todo proyecto de tejido en el que te enfrentás a la misma pregunta: calados o trenzas. Las dos son técnicas decorativas hermosas, las dos aparecen en miles de patrones, y las dos pueden transformar por completo una prenda simple en una pieza con carácter. Pero no siempre son intercambiables: cada una tiene su lógica, su nivel de dificultad y su efecto visual, y elegir mal puede hacer que un buen proyecto termine sin la caída, el calce o el look que buscabas. Hoy te cuento, con calma y desde la experiencia, cómo decidir cuál te conviene tejer según lo que estás armando.
Trenzas: textura, volumen y relieve
Las trenzas se logran cruzando grupos de puntos entre sí, generalmente con ayuda de una aguja auxiliar (aunque también podés tejerlas sin ella, cruzando puntos con la aguja derecha). El resultado es un relieve tridimensional que le da cuerpo a la tela: es una técnica que "engorda" el tejido, lo hace más denso y más abrigado.
Por eso las trenzas son ideales cuando buscás:
- Prendas de invierno donde el volumen extra suma calidez, como sweaters, ponchos o gorros.
- Un efecto visual marcado y masculino o rústico, muy usado en sweaters estilo irlandés (aran).
- Piezas donde el tejido necesita firmeza, como puños, cuellos o bordes que no se quieran deformar.
La contra de las trenzas es que consumen más hilado que un punto liso (calculá entre un 15% y un 30% más según el ancho de la trenza) y que, al tejerse más tupidas, restan elasticidad horizontal a la tela. Si vas a tejer una prenda ajustada al cuerpo, tené en cuenta que el trenzado tiende a "cerrar" el tejido.
Nivel de dificultad de las trenzas
Son accesibles para tejedoras con conocimientos básicos de punto y revés. Lo único que hay que incorporar es el manejo de la aguja auxiliar (o la técnica sin auxiliar) y aprender a leer el gráfico o las instrucciones de cruce. En dos o tres muestras te agarrás la mecánica y después es repetición.
Calados: liviandad, luz y delicadeza
Los calados se logran combinando aumentos (generalmente hebras) con disminuciones (dos juntos o surjetes), de manera que se generan agujeritos intencionales que dejan pasar la luz. El efecto es opuesto al de las trenzas: en vez de sumar volumen, el calado alivianá el tejido y le da movimiento y transparencia.
Elegí calados cuando tu proyecto pida:
- Prendas de entretiempo o verano: mantas livianas, chalinas, tops o cárdigans frescos.
- Un efecto delicado y femenino, muy usado en ruanas, mantones y prendas de bebé.
- Piezas donde la caída es protagonista, porque el calado suele generar una tela más fluida y con más movimiento que el punto trenzado.
La dificultad de los calados varía mucho según el punto: hay calados simples de repetir cada 4 filas, y hay otros con contajes de puntos que cambian fila a fila, lo que exige más atención y, muchas veces, marcadores de punto para no perderte.
Nivel de dificultad de los calados
Acá sí conviene tener ya soltura con los aumentos tipo hebra y las disminuciones básicas (2 juntos derecho, surjete simple), y sobre todo mucha atención al contar puntos, porque un error en un calado se nota enseguida: sobra o falta un punto y la fila siguiente no cierra. Si recién arrancás, buscá calados de repetición corta y sin variaciones de puntos entre filas.
Calados o trenzas: cómo elegir según tu proyecto
Llegado el momento de decidir calados o trenzas para un proyecto concreto, yo siempre les propongo a mis alumnas hacerse tres preguntas antes de elegir la técnica.
1. ¿Qué prenda estás tejiendo?
Si es algo de abrigo, con caída estructurada (sweater, gorro, cuello), las trenzas suelen ganar. Si es algo liviano, veraniego o con caída fluida (chalina, top, manta de verano), el calado es la mejor opción. Para prendas de bebé, ambas funcionan, pero el calado es más habitual porque respira mejor y queda más delicado.
2. ¿Qué hilado tenés pensado usar?
Las trenzas lucen mejor con hilados lisos y de torsión firme (lana merino, lana criolla), porque el relieve necesita que se vea bien definido. Los calados, en cambio, funcionan mejor con hilados más finos o con algo de brillo, que resalten los agujeritos sin "comerse" el dibujo. Un hilado muy peludo (tipo mohair) puede tapar un calado prolijo, así que si tenés ese hilado en tu canasto, mejor pensalo para trenzas o punto liso.
3. ¿Cuál es tu nivel de experiencia hoy?
Si estás dando tus primeros pasos más allá del punto jersey y el elástico, arrancá con trenzas simples: son muy gratificantes porque el efecto es inmediato y el margen de error es bajo. Guardá los calados con contajes complejos para cuando ya tengas más rodaje leyendo gráficos y contando puntos con seguridad.
Errores comunes al elegir entre calados y trenzas
- No hacer muestra. Tanto las trenzas como los calados modifican mucho la tensión respecto al punto liso. Sin una muestra tejida y bloqueada, tu prenda puede terminar con una talla totalmente distinta a la que calculaste.
- Ignorar el consumo de hilado. Las trenzas piden más lana; los calados, generalmente, un poco menos. Si comprás el hilado calculando por un punto liso, podés quedarte corta o sobrarte de más.
- Combinar mal ambas técnicas en una misma prenda. Se puede (y queda hermoso) combinar paneles de trenzas con paneles calados, pero hay que planificar bien la tensión de cada sector para que no se froncen ni se estiren de forma pareja.
- Elegir la técnica por moda y no por función. Una trenza gruesa en una remera de verano va a quedar pesada y calurosa; un calado abierto en un gorro de invierno va a dejar pasar el frío. La técnica tiene que acompañar el uso real de la prenda.
Animate a probar las dos técnicas
No hace falta elegir un bando para siempre: la gracia de tejer en dos agujas es que con el tiempo vas a tener las dos técnicas en tu caja de herramientas y vas a poder decidir, proyecto a proyecto, qué necesita tu tejido. Mi consejo de siempre: arrancá con una muestra chica, probá el punto trenzado un día y un calado sencillo otro día, y prestale atención a cómo se siente la tela en tus manos. Ahí vas a encontrar la respuesta, sin dudas, cada vez que te preguntes calados o trenzas para tu próximo proyecto.
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Preguntas frecuentes
¿Es más difícil tejer calados o trenzas?
En general las trenzas son más fáciles para empezar porque el margen de error es bajo y el efecto es inmediato. Los calados exigen más atención al contar puntos, sobre todo cuando el patrón cambia de fila en fila.
¿Cuál técnica consume más lana, calados o trenzas?
Las trenzas suelen consumir entre un 15% y un 30% más de hilado que un punto liso equivalente, porque el tejido se vuelve más denso. Los calados, al abrir puntos, generalmente consumen un poco menos.
¿Puedo combinar calados y trenzas en la misma prenda?
Sí, es una combinación muy usada y linda visualmente, pero hay que tejer una muestra con ambos paneles juntos para controlar que la tensión no difiera y la prenda no quede desnivelada.
¿Qué hilado conviene para tejer calados?
Los hilados finos, lisos y con algo de brillo resaltan mejor los agujeritos del calado. Evitá hilados muy peludos como el mohair, porque tapan el dibujo y se pierde el efecto de transparencia.